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Obligado a esperar más de ocho horas para que le den una camilla en urgencias, a pesar de un grave tumor que le provoca dolores que le impiden estar sentado mucho tiempo. Es lo que le ocurrió a Franco, un vecino de Senigallia (Ancona) de 60 años, que el pasado lunes, tras horas de espera en urgencias de la localidad de Las Marcas, se vio obligado a tumbarse en el suelo a la espera de que le pasaran una camilla.

Lo acompañó al hospital su esposa, Cecilia, de 56 años, quien prefirió acudir a urgencias por su cuenta, sin utilizar una ambulancia. “Franco sufre un tumor grave y no sólo estoy enfadada con él – dijo la mujer a ANSA – sino también con todas las personas que esperaban allí, algunas incluso desde la víspera. Hay poco personal, los que trabajan tienen prisa. Los dirigentes deberían hacer algo para evitar todo esto”.

Según el relato de la esposa del paciente, tras ser ingresado en urgencias a las 8:20 horas, a pesar del grave expediente médico presentado, Franco recibió los primeros auxilios a las tres horas, con la inserción de un catéter, y recién después de cinco horas la ecografía. Obligado a sentarse en una silla y tumbarse en el suelo sobre una manta recogida por su esposa, con suero, mientras esperaba una camilla, entregada por una enfermera alrededor de las cuatro de la tarde.

El asunto fue señalado a Paolo Battisti, ex concejal municipal de Senigallia de 2010 a 2015 y líder del Movimiento 5 Estrellas para las elecciones municipales que se celebrarán en primavera: “el personal del hospital de Senigallia está haciendo un trabajo excelente – destaca Battisti – pero no cuenta con personal suficiente, faltan los TAC necesarios y todavía no hay competencia para el puesto de jefe de emergencia”.

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