ROMA (ITALPRESS) – “Sigo siguiendo con consternación la situación en Oriente Medio, así como en otras regiones del mundo desgarradas por la guerra y la violencia. No podemos permanecer en silencio ante el sufrimiento de tantas personas, víctimas indefensas de estos conflictos. Lo que les duele a ellos, duele a toda la humanidad. » Así lo declaró el Papa León XIV al final del Ángelus en la Plaza de San Pedro.
“La muerte y el dolor causados por estas guerras son un escándalo para toda la familia humana y un grito ante Dios – prosigue el Pontífice -. Renuevo firmemente la llamada a perseverar en la oración para que cesen las hostilidades y se abran finalmente caminos de paz basados en el diálogo sincero y en el respeto a la dignidad de cada persona humana”.
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(ITALPRENSA).