Foto de : La Presse
Fausta De Rossi
Ayer, el ejército israelí destruyó una serie de puentes sobre el río Litani en el sur del Líbano, incluido el puente “Al-Qassam”. Según las FDI, estas infraestructuras serían utilizadas por Hezbollah para enviar refuerzos militares a la zona sur y el ataque – afirmó esta mañana el Ministro de Defensa Israel Katz – tendría el objetivo específico de impedir que las armas de Hezbollah lleguen al sur, desde donde el grupo chiita proiraní lanza cada día cohetes en dirección a Israel. Algunos analistas tienen una idea diferente, según la cual estos puentes preferirían ser utilizados diariamente por la población civil y, por lo tanto, esta decisión tendría como único objetivo aislar a los habitantes de estas zonas del resto del país, preludio de una invasión terrestre a gran escala. Tesis también apoyada por el presidente Anun, que definió los ataques como “una escalada peligrosa y una violación flagrante de la soberanía del Líbano”.

En el País de los Cedros se teme, por tanto, que la estrategia del ejército israelí tenga como objetivo último crear una zona de amortiguamiento y, en consecuencia, imposibilitar el regreso de los residentes a sus hogares. Mientras tanto, el ejército israelí anunció planes para ampliar su campaña terrestre contra Hezbollah en el Líbano, advirtiendo que sería una operación duradera. “La operación contra Hezbollah acaba de comenzar… Esta es una operación a largo plazo”, dijo el teniente general Eyal Zamir.
