Una subida salarial de 518 euros respecto a la cifra de referencia y la reducción de la jornada laboral hasta las 35 horas frente a las 37 actuales. Estos son los dos puntos principales de la demanda económica que los sindicatos del sector bancario – Fabi, First Cisl, Fisac Cgil, Uilca Uil y Unisin – introdujeron en la plataforma que será la base de las negociaciones con Abi una vez que haya sido aprobada por los trabajadores. Dos intervenciones consideraron prioridades para redistribuir la riqueza producida por el sector y mejorar concretamente la calidad de vida de los trabajadores.
En el contrato anterior, firmado en 2023, los sindicatos obtuvieron el aumento solicitado de 435 euros sin ninguna lucha encarnizada con los bancos, gracias a la aprobación de Carlo Messina, director general de Intesa Sanpaolo.
“Se trata de un nuevo contrato que servirá para mantener unidos a todos los componentes del sector basándose en el postulado político de que los sindicatos quieren que se reconozca la inflación real y esperada y una cuota de productividad justificada por los beneficios récord de los bancos obtenidos en los últimos tres años, es decir 112 mil millones de euros, obtenidos gracias a la contribución insustituible de los trabajadores del sector”, subrayó ayer Lando Maria Sileoni, secretario general de Fabi y principal líder de las reivindicaciones sindicales de los banqueros.
Precisando que “en comparación con los resultados obtenidos durante la última renovación contractual, equivalente a 435 euros, el aumento de nuestras solicitudes, justificado por los beneficios de los bancos, es sólo un 1% superior: el 15% era el 23 de noviembre y el 16% hoy”.