Nuevos estudios muestran
Para millones de estadounidenses, el fin del mundo no es una fantasía
13 de marzo de 2026 – 15.34 hTiempo de lectura: 2 minutos
Crisis climática, guerra, pandemia: muchos estadounidenses esperan el fin del mundo. Pero las ideas sobre el apocalipsis son muy diferentes.
Para muchas personas en Estados Unidos, el fin del mundo no es un pensamiento lejano, sino una posibilidad seria. En un estudio representativo, alrededor de un tercio de los encuestados dijeron que creen que verán el fin del mundo durante su vida. Los resultados del estudio fueron publicados en la revista “Journal of Personality and Social Psychology”.
Pero los investigadores no sólo querían saber si la gente cree en el fin del mundo. También observaron cómo se ve realmente esta idea. Para ello, desarrollaron un cuestionario que registra diversas formas de tales creencias. Fueron entrevistados 1.409 estadounidenses de diferentes grupos religiosos: católicos, protestantes, cristianos evangélicos, judíos, musulmanes y ateos.
El análisis muestra que las personas tienen ideas muy diferentes sobre cómo podría ser el fin del mundo. “La creencia en el fin del mundo está sorprendentemente extendida en América del Norte e influye significativamente en cómo la gente interpreta y responde a las amenazas más apremiantes de la humanidad”, concluyeron los autores del estudio.
Los investigadores identificaron cinco formas clave en las que difieren estas creencias: cuándo se espera el fin, qué podría desencadenarlo, si los humanos tienen influencia sobre él, si hay fuerzas naturales o sobrenaturales detrás de él, y si el fin se ve como una catástrofe o parte de un plan más amplio.
Según los investigadores, estas ideas también influyen en la forma en que las personas evalúan las amenazas reales y actuales. Cualquiera que crea que las acciones humanas pueden desencadenar un apocalipsis ve la política ambiental de manera diferente que alguien que espera un final determinado por Dios. “Diferentes ideas sobre el fin del mundo pueden conducir a reacciones muy diferentes ante los problemas sociales”, escribe el autor del estudio Matthew Billet, autor principal del estudio, que trabaja en la Universidad de California, en una declaración sobre el estudio.