Después de meses de rumores, presión mediática, propuestas hostiles y mucha incertidumbre, Netflix, la que se suponía sería la gran ganadora, izó la bandera blanca y se retiró de escena.
Si Paramount Skydance está interesado en comprar Warner Bros. Discovery no es ciertamente nuevo, pero lo que cambió las cartas sobre la mesa en el último momento fue la propuesta que llegó el miércoles: 31 dólares por acción para el conjunto de Warner Bros., es decir, un total de alrededor de 111 mil millones, muy por encima de la propuesta presentada -y previamente aceptada- por Netflix en diciembre. Después de que se hiciera oficial la oferta de la compañía liderada por David Ellison, Netflix tuvo cuatro días para relanzar su oferta a 27,75 dólares por acción. Pero ayer por la mañana, el gigante del streaming decidió no relanzarse, excluyéndose de la carrera contra Warner Bros. Según los codirectores generales de Netflix, Ted Sarandos y Greg Peters, la operación “ya no es financieramente atractiva”. En su nota de prensa precisan que se trata siempre de una operación “agradable de realizar” al precio justo, y no una adquisición que deba realizarse “a cualquier precio”.
La empresa de streaming no sale del todo con las manos vacías, de hecho tendrá que recibir 2.800 millones por la violación de los acuerdos ya firmados. Noticia que impulsó al alza la acción, que saltó más de un 10% en bolsa.
Sin embargo, esto no es simplemente un cambio de dirección, sino una decisión que tiene el potencial de repensar fundamentalmente
el escenario mediático global, dando a los Ellison el control de una parte importante de la producción de Hollywood y de parte de la información periodística, dado que Warner Bros. también es propietaria de CNN.