Francia se está preparando para albergar un nuevo intento de deshielo entre las dos principales potencias económicas del mundo este fin de semana, mientras las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China siguen siendo altas. China confirmó el viernes que su viceprimer ministro de Economía, He Lifeng, viajará a Francia para mantener conversaciones comerciales con Estados Unidos. Estas conversaciones de alto nivel se llevarán a cabo el domingo y el lunes en París y reunirán al funcionario chino y al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
Según el Ministerio de Comercio chino, el líder chino “Encabezará una delegación a Francia del 14 al 17 de marzo para celebrar consultas comerciales con la parte estadounidense” en las preguntas “de interés mutuo”. Del lado americano, Scott Bessent estará acompañado por el representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer, confirmando la importancia que Washington concede a estos debates.
Una secuencia diplomática antes de una posible cumbre
Estas negociaciones se producen pocas semanas antes de una posible cumbre entre los líderes de los dos países. La Casa Blanca ha indicado que el presidente estadounidense, Donald Trump, podría viajar a Pekín del 31 de marzo al 2 de abril para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping.
Sin embargo, las autoridades chinas no han confirmado esta visita ni su calendario, una cautela habitual en las comunicaciones diplomáticas de Pekín.
Para las dos capitales, las conversaciones de París podrían servir como prueba antes de esta potencial reunión presidencial, mientras las relaciones comerciales entre las dos potencias siguen marcadas por la desconfianza.
Una tregua frágil
El año pasado, Washington y Beijing se enfrentaron en una importante disputa comercial, multiplicando los aranceles punitivos y diversas restricciones a su comercio. Este enfrentamiento ha tenido repercusiones mucho más allá de los dos países, alterando las cadenas de suministro globales y afectando a varios sectores industriales.
Finalmente se concluyó una tregua incómoda, ya bajo los auspicios de Scott Bessent y He Lifeng, que permitió suspender parte de la escalada arancelaria. Pero muchas disputas siguen abiertas, particularmente sobre subsidios industriales, tecnologías sensibles y acceso a los mercados.
investigaciones americanas
El clima volvió a tensarse esta semana después de que la Casa Blanca anunciara una serie de investigaciones comerciales destinadas a documentar el daño económico sufrido por Estados Unidos.
Estas investigaciones afectan a una quincena de países o bloques económicos -entre ellos la Unión Europea y China- y podrían constituir el primer paso hacia la introducción de nuevos derechos de aduana.
Beijing denunció inmediatamente esta iniciativa. En una declaración separada publicada el viernes, el Ministerio de Comercio de China dijo que era una “ejemplo típico de unilateralismo” OMS “socava gravemente el orden económico y comercial internacional”. “China insta a Estados Unidos a revertir sus prácticas cuestionables y fomentar el diálogo y las consultas para resolver las diferencias”subrayó.
París, terreno neutral
En este contexto, la celebración de las conversaciones en París ilustra la voluntad de las dos potencias de mantener canales abiertos de diálogo a pesar de las tensiones persistentes. La capital francesa parece ser un terreno diplomático neutral para intentar aliviar las fricciones comerciales.
Los mercados y las empresas seguirán de cerca estas operaciones. Cualquier progreso, incluso limitado, podría ayudar a estabilizar las relaciones económicas entre Washington y Beijing, de las que depende una parte importante de la balanza comercial mundial.