Tres días después de la gran reyerta que tuvo lugar en la Sala Agrícola del Centro de Exposiciones (siglo XV), cuatro hombres de entre 18 y 37 años comparecieron este miércoles ante el tribunal penal de París. El 16 de abril de 2026, el tribunal decidió remitir este voluminoso expediente a la sala compleja de comparecencia inmediata. Mientras esperaban el juicio, los cuatro hombres fueron puestos en libertad bajo supervisión judicial.
En el mismo escenario de la sala del tribunal, los combatientes están alineados pero separados por un policía. Por un lado, tres miembros de la comunidad itinerante, originarios de Essonne. Todos funcionan. El primero como vendedor en una empresa de venta de café. El segundo en otra empresa parisina de leasing de coches y el último en construcción. El mayor tiene antecedentes penales que incluyen condenas por actos de violencia e infracciones de tráfico. Otro tiene dos condenas en su haber y la última nunca ha entrado en contacto con la ley.
Por otro lado, es un electricista del Norte, que ocasionalmente trabajó como vendedor de turrón en la Exposición Agrícola. Con un historial limpio, BTS en el bolsillo, estuvo en el Salón con el objetivo de reunir unos pequeños ahorros para lanzar su propia empresa.
¿Pero qué pasó esa noche? El domingo por la tarde, alrededor de las 18.30 horas, en el pabellón 5 de la Feria, algunos miembros de la comunidad ambulante, un poco borrachos, aparentemente escupieron alcohol sobre la mercancía del comerciante. Entonces estalló una pelea entre los comerciantes de turrón y este pequeño grupo de visitantes borrachos. Por un lado, Sofian se defendió con su cuchillo de turrón, mientras el otro grupo golpeaba con hachas y puños. También resultaron heridos agentes de policía que intentaban intervenir para restablecer la calma.
(2/2) El marido Rouxel: doble parricidio en el suroeste
“Una víctima que no se defendió adecuadamente”
Se realizaron quince arrestos. Pero sólo cuatro personas comparecieron ante los tribunales. Durante las audiencias los protagonistas generalmente reconocieron los hechos ocurridos mientras gran parte del grupo se encontraba en estado de ebriedad. Pero la próxima audiencia debería permitirnos comprender cómo empezó la pelea y quiénes son los verdaderos autores. La Fiscalía considera que el comerciante es “una víctima que no se defendió adecuadamente”.
Por parte de la defensa, Alexandre Simonin lamenta que este caso no vaya a ser juzgado inmediatamente. Los demás ayuntamientos explican que hay zonas grises porque uno de estos hombres acudió en ayuda de su hijo que pensaba que estaba en peligro. En cuanto al segundo, habría intervenido para animar a uno de los alborotadores a que se calmara. Este será el tema central de la próxima audiencia que se espera que dure seis horas.