En el norte de Inglaterra, los autobuses aparentemente sufren averías con regularidad, a pesar de que la aplicación indica lo contrario. Son principalmente las personas mayores las que denuncian la falta de citas y las largas esperas en el frío.
En varias ciudades del noreste de Inglaterra, los pasajeros esperan en vano los autobuses que, según el horario, deberían estar en la carretera. Como informa la emisora pública BBC, los residentes se quejan de que los llamados “autobuses fantasma” se cancelan con poca antelación. Los particularmente afectados son los jubilados que dependen del transporte público local y esperan en las paradas cuando las temperaturas son bajas.
Liz Hobson, pensionista de 71 años de Newbiggin-by-the-Sea, le dice a la BBC que se deshizo de su automóvil después de jubilarse porque su pensión no era suficiente para cubrir los gastos de funcionamiento. Hobson describe esperar con otros jubilados “autobuses que nunca llegan”, a pesar de que están señalizados hasta el último minuto.
Gran Bretaña: jubilados y estudiantes esperan en el frío los autobuses fantasma
También critica la aplicación de la empresa de autobuses, que muestra los autobuses circulando hasta poco antes de la llegada prevista, aunque luego dejan de circular por completo. Según la BBC, los padres también informaron que los niños llegaban tarde a la escuela debido a autobuses retrasados o cancelados.
La ruta de autobús afectada es un salvavidas para los jubilados
El alcalde de Newbiggin describió la ruta de autobús afectada como el “salvavidas” de la ciudad. Muchas personas dependen de ellos para conseguir trabajos, citas médicas o contactos adicionales. No hay alternativa para los residentes sin coche.
Un portavoz de la compañía de autobuses le dijo a la BBC que estaba trabajando en nuevos horarios y que había traído autobuses de reemplazo adicionales a la región para mejorar la confiabilidad. Sin embargo, la compañía dejó sin respuesta preguntas sobre la precisión de la aplicación.
Lo que están experimentando los pasajeros en el norte de Inglaterra no es un problema aislado, sino parte de un debate más amplio sobre la movilidad y la participación social en las zonas rurales.
Transporte público en zonas rurales: sin coche existe riesgo de aislamiento social
Incluso en Alemania los problemas relacionados con conexiones de autobús poco fiables no son un caso aislado. Un análisis del Ministerio Federal de Alimentación y Agricultura (BMEL) en el marco de la medida de financiación “LandMobil” muestra que en muchas regiones el transporte público local está muy limitado y a menudo se centra en el transporte escolar. Esto significa que faltan alternativas fiables para los trabajadores, las personas mayores o las familias.
Según BMEL, para colmar las lagunas de oferta, los municipios recurren cada vez más a soluciones flexibles, como autobuses de guardia, coches compartidos o servicios de conducción voluntaria. El objetivo de los programas es reducir la dependencia del propio coche y garantizar la movilidad a largo plazo en las zonas rurales.