Buenas noches, adiós Víctor,
Su principal diferencia con el primer ministro saliente, Viktor Orban, es la promesa de luchar contra la corrupción y reconciliar a Hungría con la Unión Europea, con el fin de “Recuperar los fondos europeos” en este país, privado de más de 18 mil millones de euros en subvenciones desde 2022 debido a los excesos de Orban en materia de Estado de derecho.
Respecto a Ucrania, un tema delicado en este país que tiene conflictos de larga data con su gran vecino, se mantiene muy cauteloso. Al igual que Viktor Orban, se niega a permitir que Hungría entregue armas a Kiev, pero lo afirmó en una entrevista con el sitio 24.hua principios de abril, que él “No vetaría por principio” en Bruselas, como hace el líder saliente, “porque impide cualquier proceso de toma de decisiones”.
Luego se presenta como un conservador que no duda en utilizar los símbolos nacionalistas hasta ahora monopolizados por el Fidesz. Por ejemplo, afirma estar alineado con la política antiinmigrante de Orban, e incluso promete hacerlo “detener” las llegadas de trabajadores extranjeros discretamente organizadas, a partir de 2022, por el gobierno húngaro para compensar la evidente falta de mano de obra en este país en profundo declive demográfico.
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