Tras el polémico anuncio de la instalación de una boutique Shein en el sexto piso de los grandes almacenes, abierta desde el 5 de noviembre, se ha intensificado la ola de salidas de marcas establecidas en el BHV, a veces desde hace más de veinte años. “Pero para muchos Shein es sólo la gota en un jarrón que ya se había desbordado”, afirma el director de una empresa de decoración presente en los grandes almacenes desde 2002.