Por una vez todos estuvieron de acuerdo. El tiempo escolar no se corresponde con el ritmo biológico de los estudiantes. Los días escolares son demasiado largos, los niños terminan la semana agotados. Y los cronobiólogos, que llevan años insistiendo en este argumento, ya no son los únicos que piensan así. La idea ahora encuentra consenso entre los profesores de primaria y secundaria, los sindicatos de docentes e incluso dentro de la clase política. Buenas noticias, el pasado 23 de noviembre: las conclusiones de la Convención de Ciudadanos sobre el tiempo de los niños, i