Francia no enviará “ningún representante” de su Gobierno a la ceremonia inaugural de los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina (6 al 15 de marzo) para expresar su desacuerdo con el regreso de los atletas rusos y bielorrusos, indicó el miércoles la ministra de Deportes, Marina Ferrari.
Esta decisión será válida “a estas alturas” también para la ceremonia de clausura, que se celebrará el 15 de marzo en Cortina. “Es una decisión que hemos evaluado atentamente, que pretende ser respetuosa con las instituciones deportivas, con el IPC y con la decisión tomada, pero es un desacuerdo que expresamos con respecto a la posición adoptada”, indicó Marina Ferrari durante la rueda de prensa celebrada esta tarde.
Competirán diez atletas rusos y bielorrusos
En total, diez atletas rusos y bielorrusos podrán competir bajo su bandera e himno en los Juegos Paralímpicos de Invierno, la primera vez desde la invasión de Ucrania por parte de Moscú en febrero de 2022 con el apoyo de Minsk. La apertura hacia un regreso ya se registró en septiembre pasado, durante una votación favorable en la asamblea general del Comité Paralímpico Internacional (IPC).
Desde el anuncio oficial de la invitación de atletas de ambos países por parte de varios comités paralímpicos, empezando por Ucrania, se han multiplicado los anuncios de boicot a la ceremonia inaugural. El país boicoteará la velada en señal de protesta, al igual que la República Checa, Finlandia, Polonia, Estonia y Letonia. Incluso el comisario europeo de Juventud y Deportes, Glenn Micallef, decidió no acudir a Verona.
El Comité Paralímpico y Deportivo de Francia estará presente
El Comité Paralímpico y Deportivo Francés (CPSF) anunció que estaría bien representado en la ceremonia, a pesar de no compartir el voto expresado el pasado mes de septiembre. Esperada en Italia, la ministra de Deportes afirmó que al día siguiente “estará obviamente junto a los atletas franceses”. “Era importante venir y apoyarlos para que este momento siga siendo hermoso para ellos”, añadió.
En la situación actual, no se espera que ningún miembro del gobierno asista a la ceremonia de clausura el 15 de marzo. “A menos que se retiren las pancartas y los cánticos en el momento de esta ceremonia, no veo por qué la situación debería ser diferente”, añadió.