El conductor del tranvía que descarriló el viernes por la tarde en Milán, provocando la muerte de dos personas, afirmó haberse sentido mal mientras conducía: esta es una declaración que deberá ser verificada por la fiscalía, pero es la primera pista útil para reconstruir lo ocurrido en Viale Vittorio Veneto, en la zona noreste del centro de la ciudad.
Otros elementos importantes son los vídeos de las cámaras de circuito cerrado de televisión y los testimonios de las personas que iban a bordo del tranvía de la línea 9 y de quienes estaban en la calle y presenciaron el accidente. En el accidente estuvieron implicadas un total de 50 personas, tres de las cuales resultaron gravemente heridas. Algunos ya han hablado con la policía local: dijeron que en un momento determinado el tranvía ganó velocidad, luego se tambaleó y finalmente patinó hacia la izquierda, antes del accidente. Todo habría sucedido sin la menor señal de frenada.
Los vídeos nos permiten comprender con mucha mayor precisión el recorrido seguido por el tranvía, que iba desde Piazza della Repubblica hasta Porta Genova. En el cruce con Via Lazzaretto debería haber seguido recto, pero de repente entró en el carril que giraba a la izquierda. El video de la cámara del tablero muestra que el accidente ocurrió el viernes por la tarde 11 minutos y 22 segundos después de las 4 p.m.
Según los testimonios, unos cientos de metros antes del accidente, el conductor se saltó una parada, hecho anormal que podría demostrar la hipótesis de una enfermedad. En el lugar del accidente hay un intercambio de vías: el giro a la izquierda está reservado a los conductores de las líneas de tranvía 1 y 33, mientras que los tranvías en dirección a Porta Genova deben continuar recto. Si se activa el interruptor izquierdo, los conductores de la línea 9 deberán activarlo para reposicionarlo unos cincuenta metros antes del desvío, mediante un mando electrónico. El viernes, el conductor no activó el interruptor y pasó por un semáforo y un paso de peatones sin reducir la velocidad.
La fiscalía ha abierto una investigación por homicidios y lesiones. El conductor fue sometido a pruebas para comprobar la posible presencia de alcohol o drogas en su sangre: se trata de una medida obligatoria en estos casos. También es obligatorio ingresar a tu smartphone para consultar la fecha y hora de los mensajes y llamadas.
El conductor está hospitalizado bajo código verde. A pesar del violento accidente en la cabina, no sufrió ningún traumatismo ni lesión grave. El personal médico también lo examinó para buscar la causa de la enfermedad, que podría deberse a problemas cardíacos, problemas cerebrales o una enfermedad temporal, como un desmayo. El alcalde de Milán, Beppe Sala, dijo que el conductor tenía mucha experiencia y había estado trabajando durante una hora, no horas extras. “No parece ser un problema técnico del tranvía, sino más bien un problema relacionado con el conductor”, dijo Sala.
La fiscalía también se ha incautado de la caja negra del tranvía, un nuevo modelo introducido en la línea hace unas semanas. Lo más probable es que los magistrados encarguen una evaluación a un consultor técnico para analizar con precisión el descarrilamiento y su impacto.