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EL Sagrado Corazón de Jesús Anoche regresó al puerto de Boulogne-sur-Mer (Pas-de-Calais) y no zarpará. El pesquero de 22 metros de eslora de la familia Caloin, pescadores desde hace tres generaciones, consiguió recuperar “una base de merlán, cazón, calamares y algo de caballa”pero regresa perdido.

Desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, el precio del diésel marino casi se ha duplicado. Las ventas ya no compensan los costos. Bajo la luz blanca de la pequeña cocina de a bordo, padre e hijo, capitán y segundo, dan muestras de cansancio. El mayor, Laurent, de 55 años, suspira: “Quemamos diésel gratis. No nos iremos hasta los próximos días. »

El sector, que consume mucho combustible, se ve muy afectado por el aumento de los precios del combustible. Dependiendo del tamaño del barco y su técnica de pesca, el diésel pesa entre el 25% y el 30% de la carga. En un mes el litro pasó de unos 66 céntimos de euro a 1,10 euros. Con este aumento, ahora representa la mitad de los costes. “No tiene precedentes”afirma el subdirector del puerto de Boulogne-sur-Mer, Alain Caillier.

Laurent Caloin, pescador, en su barco pesquero, el “Sacré-Cœur-de-Jésus”, en Boulogne-sur-Mer (Paso de Calais), 25 de marzo de 2026.

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