Casi seis años después, a finales de 2024, Jacques Gianoly redescubrió el apartamento -comprado en 2018 pero que nunca había ocupado- reconstruido “como si fuera nuevo, con mejoras, incluido el suelo”. Un regreso muy esperado para todos aquellos propietarios cuyas viviendas resultaron dañadas o completamente destruidas por la explosión. Pero una victoria que a veces fue fugaz, como nos cuentan los lugareños.