La solidaridad llegó antes que las respuestas legales. Se abre una nueva etapa para la “familia de madera”: el alquiler de la casa que alberga actualmente Nathan Trevallion contará con el apoyo de una fundación hasta finales de año y, si es necesario, hasta que los tres hijos tengan 18 años. Apoyo concreto mientras continúa el proceso en el Juzgado de Menores de L’Aquila. El Centro lo informa.
Alquiler garantizado hasta la edad adulta
El anuncio lo hicieron los dueños de “La Casa de la Abuela Gemma”, Armando Carusi y su hija Leonora. La Fundación “Pia Miramar Ets” se hace cargo de los gastos ocasionados tras el recurso interpuesto por Catalina Birminghamque en los últimos días nos había invitado a confiar “en el buen corazón de los italianos”.
En particular, un arquitecto de Trieste que no quiso revelar su identidad sería el benefactor dispuesto a pagar estas obras.
Cuando expiró el contrato con el B&B a finales de febrero, Nathan pidió poder prolongar el alquiler un mes más, esta vez haciéndose cargo del pago, pero en condiciones favorables.
Se trataba de acoger a la suegra Pauline y a su cuñada Rachael, que habían llegado de Australia con su hijo para ayudar a la familia durante el complejo asunto jurídico relacionado con la suspensión de la responsabilidad parental.
Al enterarse de la situación, el arquitecto trieste, ya interesado en el asunto, se puso en contacto de nuevo con los propietarios de la finca, ofreciéndoles dos posibilidades: garantizar la cobertura del alquiler hasta finales de año, para permitir a Nathan esperar a que terminen las obras de renovación de su casa, o asumir la carga financiera hasta que los tres niños, actualmente alojados en un establecimiento protegido en Vasto, alcancen la mayoría de edad, escribe Repubblica. Los gemelos más pequeños cumplirán mañana seis años: en esta segunda hipótesis, los cuidados se prolongarían durante otros doce años.
Las etapas legales
Mientras tanto, continúan las investigaciones ordenadas por la Corte. Nathan fue recibido en Chieti por sus abogados para una entrevista calificada de interlocutoria. En los últimos días, él y su esposa habían participado en sesiones de evaluación psiquiátrica sobre la aptitud de sus padres. Las evaluaciones de los tres menores están previstas para los días 6 y 7 de marzo, luego de lo cual el consultor tendrá sesenta días para presentar el informe.
Desde el 20 de noviembre de 2025, los niños -el mayor, de ocho años, y los gemelos, de seis años- viven en un establecimiento con su madre, tras la suspensión de la patria potestad decidida por los jueces. Según el asesor de la pareja, sería deseable un reencuentro en un contexto de vida adecuado, bajo la supervisión de los servicios sanitarios.
La llamada a Australia y la hipótesis de salir de Italia
La historia traspasó las fronteras nacionales. En una entrevista concedida al programa de televisión australiano “60 Minutes”, también recogida por la prensa de Sydney, los padres pidieron un mayor apoyo de su país de origen. Catherine habló de su decepción por la falta de apoyo institucional, mientras que Nathan describió la carga emocional de la separación de sus hijos.
La familia también evalúa escenarios alternativos, incluida la posibilidad de mudarse a otro país europeo para empezar de nuevo, a pesar de las dificultades logísticas y emocionales que hacen complejo un regreso inmediato a Australia.
Entre la solidaridad y las decisiones de los jueces
Si los tribunales siguen siendo el lugar donde se decidirá el futuro de los niños, la movilización privada ofrece una señal de proximidad. El caso de la “familia en el bosque” combina derecho, protección de menores y opinión pública, planteando interrogantes más amplios sobre la paternidad, los modelos de vida alternativos y el papel de las instituciones. Las próximas semanas serán decisivas para entender si prevalecerá el camino hacia la reunificación o si la cuestión tomará otro rumbo, en un enfrentamiento que ahora involucra también al exterior.
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