Milán, 1 de marzo (askanews) – Termina una era para la República Islámica con la muerte a los 86 años del ayatolá Ali Jamenei, el hombre que ejerció un poder casi absoluto sobre la religión, la política y el ejército durante más de tres décadas.
Nacido en Mashhad en 1939 en el seno de una familia modesta, Jamenei pasó gran parte de las décadas de 1960 y 1970 en prisión por su activismo contra el Sha. Muy leal a Jomeini, fundador de la República Islámica, le sucedió como guía supremo en 1989.
Bajo su dirección, y con el apoyo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria –cuyo poder amplió considerablemente– estalló el enfrentamiento ideológico con Occidente, el gran enemigo, en particular contra Israel y el “Gran Satán” Estados Unidos.
Bajo su régimen, donde el país se sumió en una grave crisis económica, cualquier intento de protesta de la población fue calificado de golpe de Estado y reprimido sangrientamente, desde el Movimiento Verde de 2009 hasta las manifestaciones por Mahsa Amini en 2022, tras la muerte de la joven tras su detención por no haber llevado correctamente el velo del que nació el movimiento “Mujeres, Vida, Libertad”, hasta las últimas manifestaciones callejeras entre 2025 y los primeros meses de 2026, una vez más sofocado por la violencia.