“Quizartinib enriquece nuestro arsenal terapéutico y llena el vacío que teníamos hasta ahora en la fase de mantenimiento”. Estas son las palabras de Adriano Venditti, director de hematología de la Fundación Policlínica Tor Vergata de Roma, en la rueda de prensa organizada en Milán por Daiichi Sankyo Italia con motivo de la reciente luz verde para el reembolso de quizartinib, una nueva opción terapéutica para la leucemia mieloide aguda Flt3-Itd positiva recién diagnosticada.
“Quizartinib tiene la particularidad de interferir con una mutación bien conocida en la leucemia mieloide aguda, la mutación Flt3, que aparece en aproximadamente el 25% de los casos – continúa Venditti – El paciente con esta mutación, capaz de tolerar la quimioterapia intensiva, puede recibir la combinación con quizartinib, que se administra durante la fase de inducción, en los ciclos de consolidación y en la fase de mantenimiento, para la cual está aprobado, por una duración de 36 ciclos (es decir, 3 años) tanto en pacientes que completan su curso terapéutico sin recurrir a un trasplante de células madre y en pacientes que, por el contrario, reciben un trasplante.
En el estudio de fase 3 Quantum-First, que analizó el efecto del fármaco en combinación con una quimioterapia de inducción estándar basada en citarabina-antraciclina y con una quimioterapia de consolidación estándar basada en citarabina, seguida de un tratamiento de mantenimiento con monoterapia basada en quizartinib “dio resultados importantes, que posteriormente llevaron a la aprobación”, señala Venditti, refiriéndose a la reducción del riesgo de mortalidad en un 22% en comparación con la quimioterapia estándar sola detectada por el ensayo.