Las dos ruedas circulan por la autopista A8, cerca de Niza (Alpes Marítimos). Al volante de su coche, Gaïa también sigue la dirección del aeropuerto, a la altura de la bajada de Saint-Isidore. Sólo después de acercarse al otro vehículo se dio cuenta de que no se trataba de una motocicleta sino de un individuo… en un scooter eléctrico.
El automovilista relata esta escena, que tuvo lugar hacia las 13.15 del pasado miércoles, en las columnas de Nice-Matin: “¡Me sorprendió tanto que me pregunté si estaba soñando! Conducía tan rápido que creo que podría haber sido detectado por el radar”.
El nivel de sorpresa de Gaïa aumenta aún más cuando ve al usuario del patinete eléctrico seguir la pista de un coche para cruzar el peaje sin pagar y luego pasar al carril izquierdo, el que normalmente se utiliza para adelantar.
Ella lo sigue y, mirando el odómetro, nota que su velocidad alcanza los 90 km/h. Una velocidad sorprendentemente alta para un patinete eléctrico, pero sigue siendo baja en un carril rápido reservado a los coches.
Adelantamiento por la derecha, bocina, dedo corazón de los motociclistas hacia el scooter: la escena podría haber terminado mal pero Gaïa finalmente pudo continuar su camino. Según el testigo, el individuo no fue detenido por la policía. Sin embargo, circular por la autopista con un patinete eléctrico está prohibido y es especialmente peligroso.