Edoardo Sirignano
La máscara ha caído y el lugar sagrado de la justicia, los tribunales, se transforma en un foro de pueblo para criticar al ejecutivo. Es lo que ocurre en Treviso, donde la Asociación Nacional de la Magistratura organiza el jueves 5 de marzo una conferencia en la sala del tribunal, adornada con el logo del sindicato de jueces. Ningún aniversario ni evento institucional, sino sólo el deseo de dejar claro, a toda costa, que la reforma deseada por el ejecutivo de Meloni y por el ministro Nordio es un grave error. El título de la iniciativa vale más que mil palabras: “El referéndum constitucional sobre la justicia. Un diálogo con los ciudadanos sobre las razones del No. Por eso, lo que debería ser el espacio más bipartidista del universo se está convirtiendo en un clásico escenario de posguerra. El problema es que, esta vez, los protagonistas no son Don Camillo y Peppone, sino aquellos profesionales que deberían ser terceros e imparciales. Los juicios en el Véneto pueden esperar. Esta ocasión irá a parar al doctor Massimo De Bortoli, fiscal de Belluno, a la doctora María Teresa Cusumano, jueza ordinaria de Treviso y al profesor Enrico Minnei, profesor asociado de derecho constitucional en Padua.
Una audiencia que, sin embargo, no pasa desapercibida para los internautas que, compartiendo el cartel de la controvertida conferencia, no dejan de criticar una mesa redonda que debería haberse celebrado en cualquier sección local del Partido Demócrata y menos aún en estas salas donde bastaría con hacer cumplir la ley. El problema es que, en este caso, como señalaron los magistrados del Sí, el poder de las corrientes está en peligro y, por tanto, incluso el clásico “estar por encima de los partidos” se puede sortear. Por eso, incluso la secretaría del Tribunal de Treviso puede verse molestada, enviando centenares de correos electrónicos para dar a conocer el debate: “Como anfitrión, y también en nombre de los organizadores – se desprende de una carta firmada por la Presidenta Daniela Ronzani – tengo el placer de invitarles al evento informativo que tendrá lugar el jueves 5 de marzo…”.
Lo importante es frenar a toda costa una reforma que mandaría al ático al sistema Palamara para siempre. Incluso leyendas como Paolo Borsellino y Giuseppe Falcone pueden sentirse molestas. Aunque este último estaba claramente a favor de la separación de carreras, como reveló a Time su fiel colaborador Angelo Jannone, diversos contenidos, distribuidos en los foros de Facebook e Instagram, dispuestos a atribuirle oposiciones y dudas que nunca fueron expresadas. “Lo que aparece en las redes sociales – subraya Domenica Spinelli, senadora de los Hermanos de Italia – es desconcertante. Los alcaldes y los administradores locales utilizan a voluntad expresiones e imágenes históricas valiosas con el único fin de llevar a cabo una estéril campaña mediática contra las reformas. Comparar los nombres de estos héroes con la propaganda política personal es un acto contra la historia. Esta locura ideológica confirma, una vez más, la urgencia de una reforma inmediata. » Una cosa es cierta: el llamamiento del Jefe de Estado, Sergio Mattarella, Bajar el tono ya parece ser un recuerdo y, aunque quedan más de veinte días, la polémica está más acalorada que nunca y los magistrados libres.