Hay ocasiones en las que votar no es sólo una elección política, sino que se convierte en un acto de conciencia. El referéndum del domingo y del lunes es uno de esos momentos. Para muchas mujeres italianas, la relación con la justicia no es una cuestión abstracta, es el lugar donde buscan escucha, protección, reconocimiento de su dignidad después de haber sufrido violencia o discriminación. Por eso sentimos el deber de participar en esta transición democrática con responsabilidad y con una posición clara. Votar Sí es apostar por una justicia más transparente, más equilibrada y más cercana a los ciudadanos.
Quienes trabajan a diario junto a mujeres que denuncian violencia saben lo frágil que es la confianza en las instituciones. La libertad no es sólo un principio, es la posibilidad concreta de vivir sin miedo y encontrar en el Estado un aliado, y no un obstáculo. Sin embargo, el proceso legal muchas veces puede volverse largo, complejo e incluso doloroso, convirtiéndose en una segunda herida que muchas mujeres definen violencia institucional.
El referéndum propone un cambio significativo en la organización del poder judicial con la separación de las carreras entre jueces y fiscales, nuevos mecanismos de selección en órganos autónomos y la creación de un Tribunal Superior Disciplinario autónomo. El objetivo es fortalecer la imparcialidad del juez, garantizar una mayor rendición de cuentas y reducir las lógicas internas que, a lo largo de los años, han debilitado la confianza de los ciudadanos en el sistema judicial.
Para las mujeres, este tema tiene un valor particular. En los procedimientos por violencia de género, la credibilidad y la imparcialidad de la justicia son determinantes. Un juez totalmente tercero, capaz de valorar incondicionalmente las pruebas y las responsabilidades, representa una garantía fundamental. Asimismo, saber que existe un sistema disciplinario más autónomo y riguroso puede aumentar la responsabilidad de quienes están llamados a tomar decisiones que tienen un impacto profundo en la vida de las personas.
el voto Sí Por tanto, no se trata de una elección ideológica, sino de una elección de confianza en la mejora de las instituciones. Esto significa afirmar que la justicia debe ser cada vez más transparente, responsable y cercana a los ciudadanos. Esto también significa reiterar que la protección de las mujeres y la lucha contra todas las formas de violencia deben encontrar una protección creíble y autorizada en el Estado.
Las luchas por los derechos de las mujeres siempre han cruzado diferentes culturas políticas. Cuando la dignidad personal, la libertad y la seguridad están en el centro, la pertenencia puede volverse menos importante que la responsabilidad común. Es con este espíritu que consideramos este referéndum como una oportunidad para fortalecer la calidad de nuestra democracia.
Por eso hacemos un llamado a los ciudadanos a informarse, participar y votar. Porque cada voto cuenta y porque la calidad de la justicia concierne a la vida concreta de las personas.
Votar Sí significa creer en instituciones más fuertes y justas. Les dice a las mujeres que el Estado realmente quiere estar a su lado.
Letizia Morati
Presidente del Consejo Nacional de Forza Italia – Diputado del PPE
Isa Maggi
Coordinadora Nacional de los Estados Generales de la Mujer
Rosaria Nelli
Presidenta del HUB de los Estados Generales de la Mujer