ellos crecen Presión política y social en Reino Unido para cancelar la participación de Kanye West en el Wireless Festivalprevisto para julio, debido a sus anteriores declaraciones antisemitas. Se espera que el rapero estadounidense, que ahora se hace llamar Ye, encabece las tres veladas del evento, previsto del 10 al 12 de julio en Finsbury Park, un gran parque situado al norte de Londres, con una asistencia estimada de unas 50.000 personas al día. Sin embargo, El asunto adquiere una dimensión política nacional.subraya la BBC.
el primer ministro Keir Starmer calificó la participación del artista como “profundamente preocupante”.mientras que miembros del Partido Conservador pidieron al gobierno que le niegue una visa de entrada. Según el secretario del Interior en la sombra, Chris Philp, el comportamiento pasado de West representa “no un incidente aislado, sino un patrón de conducta que ha causado verdadera ofensa y sufrimiento a las comunidades judías”.
La posición de la ministra de Educación, Bridget Phillipson, también perduraquien calificó las declaraciones del rapero de “completamente inaceptables y repugnantes”, subrayando que “no hay lugar para el odio, la intolerancia o el antisemitismo”.
Allá La polémica se produce tras una serie de incidentes polémicos, entre ellos el lanzamiento de la canción “Heil Hitler” y la venta de camisetas con la esvástica en 2025.. A pesar de una disculpa pública posterior, en la que West atribuyó su comportamiento a episodios maníacos relacionados con el trastorno bipolar, las críticas no disminuyeron.
En el plano económico, Las primeras consecuencias están a la vista: los principales patrocinadores ya han retirado su apoyo al festival.. Entre ellos se encuentran el gigante de las bebidas Pepsi y el grupo Diageo, mientras que PayPal también ha decidido dejar de asociar su marca con la promoción del evento. Las organizaciones de la comunidad judía también pidieron una acción decisiva. La Junta de Diputados de los judíos británicos pidió al gobierno que siga el ejemplo de Australia, que ya le negó el visado al artista el año pasado, acusando a los organizadores del festival de “lucrarse con el racismo”.
Según los observadores de la industria musical, El Wireless Festival corre el riesgo de sufrir graves consecuencias económicas y de imagen. “Desde el punto de vista de las relaciones públicas ya es un desastre”, comentó el crítico Ben Beaumont-Thomas, especulando también sobre una posible cancelación del evento. A pesar de la polémica, el éxito comercial del artista sigue siendo alto: su último álbum encabeza las listas de éxitos en Estados Unidos y Reino Unido, y sus conciertos siguen agotando las entradas.
Por otra parte, la autoridad local de Haringey, responsable del área de Finsbury Park, dijo que buscaría garantías de los organizadores de que todos los artistas cumplirían con las condiciones de la licencia, evitando contenido que sea ofensivo para cualquier religión o grupo étnico.