Loca, erudita, filosófica, fútil, profunda, inesperada… la obra de César Aira es todo eso al mismo tiempo. En una palabra: desconcertante. En sus cien novelas publicadas y traducidas a unas cuarenta lenguas, el novelista, cuentista y ensayista argentino, considerado uno de los más grandes escritores latinoamericanos vivos, pero también criticado por la desigual calidad de sus numerosos escritos, ha seguido mostrando la amplitud de su paleta. Está ilustrado en Las curaciones milagrosas del doctor Aira y otras novelasuna antología compuesta por siete novelas, cinco de las cuales son inéditas, escritas entre 1994 y 2006 (Un episodio de la vida del pintor viajero., Cena, como me rei, El pequeño monje budista, La costurera y el viento, Las curaciones milagrosas del doctor Aira, Cumpleaños), publicado por las ediciones Christian Bourgois. ¿Siete? “Por qué Aira celebra este año su 77 cumpleaños”Se ríe Jean Mattern, director editorial de la casa, afirmando lo mismo “locura editorial” que el del querido autor de la casa que lo publica desde hace unos veinte años.
Extremadamente prolífico, una o dos novelas al año, siempre breves, César Aira se dice agradecido por esta promoción en Francia, aunque prefiere publicar sus libros individualmente. “Al ser breves, se parecen a esos finos y elegantes libros de poesía; y tal vez soy un poeta frustrado”le confía por correo electrónico a “Il Mondo dei Libri” desde Buenos Aires, donde vive. Es inútil, según él, identificar el más mínimo hilo conductor entre estas obras que van desde la biografía ficticia de un pintor viajero hasta las confesiones de un escritor incomprendido, pasando por el cuento de hadas. «Siempre trato de tomar caminos diferentes, aunque, obviamente, estos textos tienen un aire familiar ya que el padre siempre soy yo. » Lo cierto es que la imaginación desenfrenada del autor y algunos de sus temas favoritos recorren estas obras, tan características de una obra decididamente inclasificable.
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