En memoria del ataque a la sede de la Stasi en 1990, el Viceministro de Cultura Wolfram Weimer Se honró el coraje de los involucrados. “Este momento fue un acto de autoliberación”, explicó el político independiente de Berlín. “Aquí, a más tardar, quedó claro: la RDA es historia”.
El 15 de enero, hace 36 años, miles de personas ocuparon el complejo de seguridad del Estado en Berlín-Lichtenberg. Se trataba de una toma simbólica de los servicios secretos, temida en la RDA. Ayudó a proteger más de 100 kilómetros de archivos de la Stasi.
La ocupación sentó las bases para que el Estado y el individuo enfrentaran la persecución bajo la dictadura del SED, explica Weimer. Millones de interesados vieron sus expedientes y se enteraron del espionaje de la Stasi.
“Hoy en día, para nosotros es de fundamental importancia abordar consecuentemente la injusticia del SED y comunicar la historia de la dictadura del SED, especialmente a los jóvenes”, subrayó el Comisario de Cultura y Medios de Comunicación. “Nos permiten recordar un futuro de libertad, democracia y dignidad”.
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