Tendremos que desnudar a Pierre para vestir a Paul. Como parte del proyecto de ley de creación de la Asignación Única Solidaria (ASU), que prevé aunar los pagos de la prima de actividad, la renta activa solidaria (RSA) y la ayuda personal a la vivienda (APL) hacia 2030, no todos los beneficiarios mantendrán el mismo nivel de renta disponible actual. Porque el objetivo del gobierno es claro: el trabajo debe pagar mejor que la asistencia social por sí sola.
El proyecto de ley obliga, por tanto, a limitar la plusvalía asignada cada mes a los trabajadores en activo -aunque trabajen poco- para favorecer la vuelta al trabajo. Para lograr este objetivo, se unificarán los criterios para recibir las ayudas (RSA, bonificación de actividad y APL): el importe de la ASU se calculará sobre la base de una renta social de referencia, definida en función de la composición de la unidad familiar y de sus ingresos.