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GÉNOVA – Última prueba del mes de noviembre y segunda victoria del equipo de rugby Azzurri. Después de vencer a Australia y ser superada por Sudáfrica, Italia cambió de tono y se enfrentó como favorito a Chile, un equipo emergente pero aún de menor capacidad. En la noche de Marassi, un poco menos fría de lo que se temía, y ante 12 mil espectadores, el XV de Gonzalo Quesada obtuvo la victoria esperada: resultado final 34-19 (primer tiempo 15-7).

Para los invitados era un partido muy importante, al final de una gira europea y contra uno de esos rivales con los que casi nunca logran enfrentarse. Chile puso esfuerzo, resistencia física y mental, fuerza y ​​actitud, jugó con sus límites pero también con sus fortalezas y con todo el ingenio posible. Italia es evidentemente más fuerte y lo demostró, pero pasando a corriente alterna, jugando sin continuidad real y fallando por poco más de una vez.

Era lógico que respecto a los partidos de Udine y Turín se hubieran producido muchos cambios (unos diez en el once inicial) para dar espacio a los que habían tenido menos. Por lo tanto, también tenía sentido que hubiera menos conocimiento y experiencia sobre el terreno. Al final del partido, Quesada, siempre capaz de ir al grano sin andarse con rodeos, resumió así la situación: “Muchas sustituciones, muchos jugadores que llevaban casi un mes sin jugar un partido, un balón resbaladizo por la humedad a esa hora de la noche (saque inicial a las 21.10, ndr.). No supimos aprovechar todos los balones que recuperamos en la segunda parte. “El scrum jugó muy bien, asegurando la posesión y pudimos haber terminado el partido antes, ya que casi siempre estábamos en su campo. Sí, tuvimos que gestionar mejor algunos momentos: en cinco o seis ocasiones, cuando fuimos precisos, marcamos o nos pusimos en grandes dificultades. El siguiente paso es poder hacer 10 cambios y mantenernos en un cierto nivel: lo cual no es fácil para nadie, como también lo demostró Sudáfrica contra nosotros hace una semana”.

El número de goles es de cinco a tres. Italia marca dos goles en la primera parte. En el minuto 11, llega el habitual disparo de Capuozzo, servido en el momento adecuado por Alessandro Garbisi y capaz de insertarse como un rayo: un movimiento bien preparado por tres agrupaciones eficaces. El 10-0 llegó con la transformación luego con un tiro libre, firmado por Da Re. En el minuto 35, gol del joven hooker Di Bartolomeo, tras un empujón prolongado de los delanteros tras un saque de banda. Podría haber otras marcas, que se perdieron debido a errores esparcidos aquí y allá. Y luego Chile nos imita al final del primer tiempo: toque, buen trabajo de las melés y gol decisivo del pilar Lues.

Los Còndores dieron lo mejor de sí al inicio de la segunda parte: después de fallar por poco un penalti con Salas, lanzaron un tiro alto que encontró desprevenido a Capuozzo: Saab se apresuró y despejó el balón que entró en la portería. Salas convirtió y redujo la diferencia a un solo punto, 15-14.

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