En los deportes, a esto lo llamamos un punto de inflexión. Durante una guerra esto también puede alterar el destino de las batallas. El miércoles por la tarde, el Financial Times reveló que, según varias fuentes de inteligencia occidentales, Rusia está a punto de completar una serie de entregas de sus drones a Irán.
Informes de inteligencia occidentales que detallan los esfuerzos de Moscú -incluido el envío de medicinas y alimentos- para permitir que su socio histórico responda al ataque israelí-estadounidense contra la infraestructura y el gobierno del país desde hace casi tres semanas.
El procesamiento de las entregas comenzó a principios de marzo y se esperaba que estuviera terminado a finales de mes. Esta ayuda va acompañada también de un importante apoyo tecnológico. El Kremlin también proporcionaría imágenes satelitales, datos específicos y apoyo de inteligencia, dijeron a la revista británica personas familiarizadas con el asunto.
Estos envíos de armas, incluidos drones, constituirían la primera evidencia de que Moscú está dispuesto a brindar apoyo letal a Irán desde que comenzó la guerra.
“En este momento hay mucha desinformación. Una cosa es segura: continuamos el diálogo con los líderes iraníes”, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, en respuesta a las preguntas del periódico.
Un alto funcionario occidental dijo que Moscú estaba interviniendo no sólo para fortalecer las capacidades de combate de los iraníes sino también para garantizar una estabilidad política más amplia del régimen de Teherán. El régimen iraní ha hecho del lanzamiento de drones de ataque de un solo uso en todo Oriente Medio una parte central de su estrategia militar. Desde el inicio de los combates ha lanzado más de 3.000 de estos drones, que es capaz de producir a menores costes, pero las reservas tienden a agotarse mientras dure la guerra…
Desde 2023, Rusia produce drones de ataque de un solo uso basados en modelos iraníes destinados principalmente a su uso en el frente ucraniano. Según los expertos citados por el Financial Times, Moscú sólo podría entregar modelos como el Geran-2, inspirado en el Shahed-136 iraní.
Israel intenta interrumpir la ruta de los drones
Se dice que el proyecto está tan avanzado que Israel ya ha atacado una “ruta de transferencia militar” clave entre Rusia e Irán en el Mar Caspio, dijeron fuentes al Financial Times.
Teherán también ha solicitado capacidades de defensa aérea más avanzadas a Rusia y llegó a un acuerdo en diciembre pasado para entregar 500 lanzadores portátiles Verba y 2.500 misiles 9M336 durante tres años. En ese momento, Rusia rechazó las solicitudes iraníes para el S-400, uno de los sistemas de defensa aérea más avanzados de Moscú, dijeron funcionarios occidentales al Financial Times.
El Kremlin cree que tal medida correría el riesgo de empeorar las tensiones con Estados Unidos. El ejército iraní necesitaría una amplia formación y entrenamiento para operar el S-400, un sistema complejo, lo que potencialmente significaría que las tripulaciones rusas apuntarían a aviones estadounidenses en situaciones de combate. Un choque imposible para Moscú en el contexto geopolítico.
Rusia e Irán firmaron el año pasado un acuerdo de asociación estratégica que, cabe señalar, no comprometía a ninguna de las partes a garantizar la defensa mutua.