Durante la noche se produjeron nuevos intercambios de ataques entre Rusia y Ucrania, ambos basados en el uso masivo de drones. El Ministerio de Defensa de Moscú dijo que sus defensas aéreas interceptaron y destruyeron 85 vehículos aéreos no tripulados ucranianos, acusando a Kiev de intentar atacar objetivos en el territorio de la Federación Rusa. Al mismo tiempo, la Fuerza Aérea de Ucrania anunció que había derribado 93 drones lanzados por fuerzas rusas durante una incursión nocturna, lo que confirma la intensificación de la guerra a distancia entre los dos países.