La ley de finanzas de 2026 aborda varios aspectos que pueden reflejarse en la nómina: por un lado, interviene en los tipos y determinadas deducciones, por otro, introduce impuestos sustitutivos sobre determinadas partidas salariales y perfecciona determinadas medidas sociales y de apoyo. El efecto neto no es uniforme: cambia según los ingresos y la composición del salario. Esto es lo que necesita saber.
Irpef y reducción de tipos en el segundo tramo
Una de las intervenciones se refiere al Irpef. La ley de finanzas modifica el tipo aplicado al segundo tramo de renta imponible, el comprendido entre 28.000 y 50.000 euros, incrementándolo del 35% al 33%. La misma maniobra prevé también una medida vinculada a las deducciones: para los contribuyentes cuyos ingresos totales superen los 200.000 euros, se introduce una reducción de 440 euros en las deducciones, según los términos, alcance y exclusiones específicamente indicados por la ley.
Incrementos vinculados a renovaciones de contratos y primas de desempeño
En 2026, los aumentos vinculados a las renovaciones de los convenios colectivos firmados entre 2024 y 2026 se beneficiarán de una tributación específica: en lugar del Irpef ordinario, se aplica un impuesto de sustitución del 5% a los empleados del sector privado cuyos ingresos brutos en 2025 pueden alcanzar los 33 mil euros. La ley de finanzas también revisa tributación de los bonos de productividad y importes vinculados a la participación en los beneficios. Para 2026 y 2027, el impuesto preferencial baja al 1% y el techo de primas sobre el que se puede aplicar aumenta hasta los 5.000 euros anuales (frente a los 3.000 anteriores). La medida afecta a los empleados del sector privado cuyos ingresos profesionales pueden alcanzar los 80.000 euros brutos.
Subsidios y aumentos de turnos
A partir de 2026, determinados elementos típicos del trabajo por turnos se beneficiarán de un régimen fiscal específico: los incrementos y bonificaciones por noches, días festivos, días de descanso trabajados y otros elementos similares podrán estar sujetos a un impuesto de sustitución del 15%, hasta un límite de 1.500 euros al año. La ventaja está reservada a los empleados del sector privado que en 2025 no hayan superado los 40.000 euros de renta laboral bruta. En el turismo, sin embargo, se mantiene una norma aparte: para quienes ganen hasta 40.000 euros brutos al año, se confirma el aumento del 15% para las noches y vacaciones pagadas en la nómina libre de impuestos hasta el 30 de septiembre de 2026.
Vales de restaurante y régimen de tarifa plana
Para los bonos de comida, el límite máximo de devolución de impuestos para los bonos electrónicos cambia de 8 a 10 euros por día, mientras que para los bonos en papel se mantiene sin cambios en 4 euros. Cuando esté en pleno funcionamiento, con máxima utilización, en el ámbito del régimen de tarifa plana, para 2026 se mantiene el umbral de 35.000 euros de ingresos laborales o pensiones (del año anterior) para poder entrar o permanecer en el régimen: sin la prórroga, habría vuelto a los 30.000 euros. Sin embargo, el límite de 85.000 euros anuales de ingresos o retribuciones no cambia.
Familias y empleo público
Para las madres trabajadoras con dos hijos, la prima mensual aumenta de 40 a 60 euros, la medida se aplica a ingresos de hasta 40.
000 euros y se reconoce hasta que el segundo hijo cumpla 10 años. En el sector público, sin embargo, determinados elementos salariales adicionales, hasta 800 euros y para aquellos con ingresos de hasta 50.000 euros, estarán gravados con un impuesto de sustitución del 15%.