La decisión puede salvar vidas, pero a menudo se toma en una situación emocional excepcional: liberar los órganos de un familiar moribundo para un trasplante. El año pasado en Alemania 985 personas donaron uno o más órganos después de su muerte.
En comparación con el año anterior, la cifra aumentó ligeramente, un 3,4 por ciento, como anunció la Fundación Alemana de Trasplantes de Órganos (DSO) en su balance de enero. Sin embargo, todavía no había suficientes órganos donados para permitir trasplantes para todos los pacientes en lista de espera, informa el DSO.
Relación entre familiares y destinatarios
La DSO de Frankfurt, junto con la Asociación Médica Estatal de Hesse, quiere mostrar en un evento este miércoles (a las 11.00 horas) lo que se puede conseguir con la donación de órganos. Los receptores de órganos hablan de cómo los trasplantes han cambiado sus vidas.
Incluso las personas que han decidido donar órganos para sus familiares dan su opinión. En Alemania, la mayoría de la población tiene una actitud fundamentalmente positiva hacia la donación de órganos, explica el DSO. Pero la decisión personal muchas veces no queda registrada en ninguna parte.
En este caso, los familiares a menudo tienen que tomar decisiones en su nombre bajo presión emocional y de tiempo. Luego, el DSO invita a las personas a abordar el tema a lo largo de sus vidas y documentar la decisión.
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