Las Naciones Unidas han propuesto un plan de ayuda de emergencia para Cuba, que incluye suministros de combustible, como parte de las conversaciones con Estados Unidos sobre la autorización de importaciones con fines humanitarios, dijo el miércoles un funcionario de las Naciones Unidas.
Francisco Pichón, coordinador de Naciones Unidas en Cuba, dijo que este plan de 94,1 millones de dólares fue propuesto para mantener operativos los servicios esenciales para las personas más vulnerables del país y “salvar vidas”.
“Si la situación actual continúa y las reservas de combustible del país se agotan, tememos un rápido deterioro, con riesgo de pérdidas humanas”, afirmó Francisco Pichón.
El plan fue presentado el martes a decenas de diplomáticos y representantes de ONG internacionales. Se trata de una extensión de la respuesta de Naciones Unidas a los daños causados por el huracán Melissa que azotó a Cuba en octubre, e incluye el impacto humanitario de la actual crisis energética agravada por el bloqueo petrolero impuesto a la isla comunista por Estados Unidos desde enero.
Cuba corre el riesgo de un “colapso” humanitario.
Según Francisco Pichón, “la viabilidad y aplicación de este plan de acción depende evidentemente de las soluciones en materia de combustibles”. Para ello, la ONU está diseñando un “modelo de trazabilidad del combustible” que garantice que “está dirigido a los servicios esenciales y críticos prioritarios del plan”, explicó. “Se están explorando todas las soluciones, incluida la colaboración con el sector no estatal”, añadió Francisco Pichón.
El personal de la ONU en gran medida no ha podido llevar a cabo misiones de campo y las agencias de la ONU están teniendo dificultades para recoger los envíos de ayuda desde los aeropuertos de La Habana. El mes pasado, el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, advirtió que Cuba corre el riesgo de un “colapso” humanitario si se le niega el acceso al petróleo.
Los cubanos experimentan regularmente cortes de energía que pueden durar más de 20 horas, y sólo en la última semana ha habido dos apagones. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha impuesto varias medidas para ahorrar combustible, incluido un estricto racionamiento.