Ella no se quedó ahí parada mirando. Cuando vio que alguien acababa de recoger el bolso de su amiga no lo dudó ni un momento. Reaccionó instintivamente, como lo haría cualquiera con un mínimo de coraje y sentido de la justicia. Pero su intento de detener a los ladrones que huían se convirtió casi en una tragedia. Esto sucedió el lunes por la tarde alrededor de las 7 p.m. vía Bruno Buozzi, en Rozzano. Una banda que aún no ha sido cuantificada con precisión atacó a una mujer china de 54 años que caminaba por la calle. En un instante, le arrebataron el bolso y regresaron al auto, listos para huir.
El italiano de 53 años, amigo de la mujer asaltada, no se lo pensó dos veces. Corrió hacia el auto en movimiento, aferrándose con todas sus fuerzas en un intento desesperado por detenerlos. Un gesto de pura valentía. Pero los delincuentes no se detuvieron. La arrastraron unos metros y luego la arrojaron violentamente al suelo. La mujer cayó al asfalto y resultó gravemente herida.
La ayuda llegó rápidamente. El 118 la trasladó en código rojo al Hospital Humanitas, donde quedó internada en estado grave. Los médicos encontraron un traumatismo craneoencefálico y una fractura pélvica. El pronóstico sigue siendo reservado.
Los carabinieri de Rozzano y la policía local intervinieron en el lugar para las primeras investigaciones.
El coche de los prófugos se perdió en el tráfico nocturno, pero las investigaciones ya están en pleno desarrollo: se buscan testigos, se analizan las cámaras de los alrededores y se exploran todas las vías para identificar a los responsables.