c2aace204fd2df72e623c3f5bd5393f8.jpg

Un médico de alto rango fue arrestado en Roma el 4 de diciembre mientras se embolsaba un soborno de tres mil euros de un contratista. Se trata de Roberto Palumbo, jefe del servicio de nefrología del Hospital Sant’Eugenio.

Junto a él, agentes del equipo Móvil detuvieron también al empresario Maurizio Terra, que se ocupa de estructuras equipadas con equipos de diálisis. Y es precisamente la gestión de los pacientes de diálisis el centro de la investigación de la fiscalía de Roma, que ha acusado a un total de 12 personas.

El médico fue llevado a prisión, el empresario se encuentra bajo arresto domiciliario, a la espera de que el juez de instrucción se pronuncie sobre la validación. Los fiscales de Piazzale Clodio investigan desde hace aproximadamente un año una red de sobornos vinculados a la gestión de pacientes en diálisis dados de alta y “desviados” a establecimientos privados.

Los dos hombres fueron detenidos en la calle tras encontrarse cerca de la región del Lacio. Según hemos podido saber, el empresario que iba a bordo del coche utilizado por el médico jefe entregó a Palumbo fajos de billetes de 100 y 50 euros que luego fueron interceptados por agentes de la Sección Móvil – Anticorrupción. Durante los registros, los teléfonos móviles fueron incautados y ahora serán analizados por los investigadores para comprobar si alguna vez hubo un intercambio de dinero entre ambos en el pasado.

El procedimiento se centra en la atención de pacientes que requieren diálisis y que han sido asignados a clínicas privadas adscritas al sistema nacional de salud. Estructuras que operaban en el territorio de ASL Roma 2, de las cuales el Hospital Sant’Eugenio es el centro de referencia en el sector de patologías renales.

Según la hipótesis de la investigación, el médico jefe, a cambio de dinero y otros beneficios recibidos de los contratistas de los centros de diálisis conformes, aprovechando su papel y su posición en la compleja unidad operativa de Sant’Eugenio, asignaba pacientes a las clínicas que le interesaban, dando también instrucciones a su personal para que los pacientes fueran orientados o, en todo caso, convencidos de realizar la diálisis exclusivamente en las clínicas en las que tenía intereses directos o indirectos.

Los investigadores descubrieron que parte de los pagos ilícitos procedían de facturas falsas realizadas por una empresa “escudo” cuyo fin era el asesoramiento.

Reproducción reservada © Copyright ANSA

Referencia

About The Author