Naël fue uno de ellos. En 2024, con 19 años, se matriculó en una autoescuela de Argenteuil (Val-d’Oise) para obtener un permiso acelerado. Objetivo: lograr el éxito en 30 días. Pero desde las primeras horas de conducción el joven se siente decepcionado. “Mis amigos me hablaban de instructores que eran un poco duros, que te presionaban… Pero aquí lo que viví fue a otro nivel”, suspira.