Alguien tuvo que pagar la cuenta. Recaerá, en gran medida, en las grandes empresas. Después de anunciar el viernes 16 de enero miles de millones de euros en más gastos y menos impuestos, especialmente para los particulares, Sébastien Lecornu reveló el domingo el lado negativo del compromiso presupuestario actualmente negociado entre la coalición gobernante y el Partido Socialista: los impuestos a las grandes empresas aumentarán significativamente en comparación con la versión inicial de la ley de finanzas (PLF) para 2026.
Esta decisión detiene temporalmente la política “proempresarial” del lado de la oferta aplicada desde el primer mandato de cinco años de Emmanuel Macron. Sin embargo, se consideró necesario mantener el déficit dentro de límites razonables y obtener el apoyo de los socialistas, imprescindible para aprobar sin censura el presupuesto de 2026, tras el fracaso del proceso parlamentario habitual en diciembre de 2025.
Se celebrará un consejo de ministros “Lunes durante el día”dijo a Franceinfo el domingo la portavoz del gobierno, Maud Bregeon. Este consejo será la oportunidad para que Matignon anuncie su instrumento constitucional preferido para salir del impasse presupuestario: una ordenanza o, más probablemente, la utilización del artículo 49, apartado 3 de la Constitución, que permite la adopción sin votación. “Los anuncios del Primer Ministro permiten considerar la no censura” El presidente de los diputados socialistas, Boris Vallaud, ya lo ha declarado en una entrevista parisinoDomingo.
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