El ambiente está alborotado en el recinto ferial de Albi en esta tercera jornada de las Assises des Départements de France. La impaciencia de los 104 departamentos y de los 4.000 consejeros departamentales antes de recibir al primer ministro, Sébastien Lecornu, es palpable. “Quiero ver en la presencia del Primer Ministro una señal nueva y fuerte de escucha, respeto y diálogo”presenta Christophe Ramond, presidente del departamento del Tarn. Es un eufemismo decir que su presencia era esperada por estas autoridades locales atrapadas por las finanzas rojas, 54 de las cuales están en “al borde de la quiebra”.
Y ante varios ministros: Philippe Tabarot, ministro de Transportes, Michel Fournier, ministro de Ruralidad, y la ministra de Planificación Regional y Descentralización, Françoise Gatel.