En octubre, la prohibición de China a las exportaciones de chips Nexperia conmocionó a la industria europea. En las negociaciones con los Países Bajos ambas partes llegaron a un acuerdo temporal. Pero ahora amenazan nuevos problemas.
China advierte sobre nuevos conflictos en su actual disputa con el fabricante holandés de chips Nexperia. El Ministerio de Comercio reaccionó con duras críticas después de que la sucursal china de la empresa acusara en un comunicado a su sede en los Países Bajos de bloquear las cuentas de usuario de los empleados en China.
Las acciones de Nexperia en los Países Bajos han afectado significativamente la producción y las operaciones de la empresa, criticó el Ministerio de Comercio de Beijing. “Si esto conduce a otra crisis en la cadena mundial de suministro de semiconductores, la parte holandesa debe asumir toda la responsabilidad”, subrayó la autoridad.
En el anuncio del viernes, Nexperia China informó que el cierre del 3 de marzo tuvo un fuerte impacto en sus operaciones en la República Popular, como en los procesos de pedidos. Las operaciones ya se han reanudado en gran medida. El Ministerio de Comercio también advirtió que la desactivación de las cuentas había provocado “nuevos conflictos” y dificultado las negociaciones en curso.
Contexto de la disputa
En octubre pasado, Beijing bloqueó las exportaciones de semiconductores Nexperia mecanizados a China, lo que conmocionó a la industria automotriz europea, un importante comprador de chips. El conflicto fue desencadenado por informes de que el propietario chino de Wingtech, la empresa matriz de Nexperia, quería transferir conocimientos tecnológicos y capacidades de fabricación a China.
A continuación, el Ministerio de Economía holandés intervino en la gestión de la empresa. Poco después, en octubre, por iniciativa de los miembros del consejo, el tribunal económico suspendió al presidente chino y nombró un consejo interino. Las medidas desencadenaron un conflicto violento con China. Se ha aliviado la prohibición de exportar, pero Beijing sigue exigiendo que se levante el control sobre la empresa.
dpa