La serie dramática de cuatro capítulos de la BBC adapta por primera vez la novela de William Golding a una serie de televisión. “El señor de las moscas” cuenta la historia de un grupo de chicos que deben sobrevivir tras un accidente aéreo sin adultos y lejos de cualquier civilización.
Las personas que de repente son arrancadas de su entorno habitual y se convierten en una comunidad de destino: este tipo de “experimento social” siempre ha sido muy fascinante. ¿Qué sucede cuando las estructuras familiares desaparecen, cuando de repente ya nada es igual que antes, cuando un grupo se organiza sin reglas externas, cuando las cartas se barajan por completo, especialmente en un entorno arcaico? – Luego llegamos al meollo de la cuestión, al meollo de lo que significa ser humano. Y estas son las preguntas más importantes: ¿quién tomará la iniciativa? ¿Quién se opone a ella? ¿Quién crece más allá de sí mismo? ¿Quién revela los abismos internos? ¿Quién sobrevive y quién no? – Series épicas como “Lost” (2004-2010), películas como “The Experiment” (2010) o “The Purge” (de 2013) muestran de manera impresionante cuán rápido puede cambiar el equilibrio de poder cuando el orden social colapsa. Aquí es donde entra en juego la serie dramática de cuatro capítulos de la BBC ‘El señor de las moscas’ (transmitida en Sky y WOW a partir del martes 24 de febrero). La serie está basada en el bestseller mundial del mismo nombre de William Golding.
La serie cuenta la historia de un grupo de niños que quedan varados en una isla desierta tras un accidente aéreo. Sin adultos, sin civismo y sin reglas claras, los supervivientes deben seguir adelante. Los niños tienen entre seis y doce años y están completamente solos y a merced de los demás.
Desconfianza, miedo y agresión.
Algunos niños vienen de una escuela de élite y ya se conocen. Su líder es Jack (Lox Pratt), confiado, dominante y convencido de la necesidad de mantener el control. Los chicos restantes también se unen y eligen a Ralph (Winston Sawyers) como su líder. Junto a Piggy (David McKenna), Ralph intenta crear estructuras y, sobre todo, conseguir una cosa: ser encontrado y salvado.
La isla del Pacífico, sin nombre, parece a primera vista un paraíso. Arena blanca, agua cristalina y naturaleza aparentemente incontaminada transmiten libertad y despreocupación. Pero esta falsa paz no dura mucho. Las tensiones entre los jóvenes crecen y las viejas circunstancias pierden significado. Lo que al principio resulta idílico se transforma cada vez más en una atmósfera tensa de desconfianza, miedo y agresión.
Piggy asume un papel especial. Es el intelectual del grupo, cauteloso, reflexivo y siempre comprometido con actuar racionalmente. Cuenta historias, piensa en el futuro y no se lanza de cabeza al agua sin antes comprobar su profundidad. Como confidente más cercano de Ralph, representa la razón y la estructura. Jack, por otro lado, está cada vez más interesado en la caza. Lo que le importa es la fuerza, el coraje y el control. Su deseo de liderazgo lo empuja a reclutar a niños del otro grupo para su lado, provocando así un conflicto abierto.
Entre cultura y naturaleza salvaje
“El señor de las moscas” muestra de manera impresionante cómo las personas cambian cuando la civilización y el orden social colapsan. La serie plantea preguntas incómodas: ¿Todos los grupos necesitan necesariamente orientación? ¿Qué sucede cuando el poder se vuelve más importante que la comunidad? ¿Y qué tan delgada es la línea entre cultura y ferocidad, especialmente cuando el carácter ya se ha formado en un mundo civilizado? El simbolismo también juega un papel central. La decisión de permitir que sólo niños de entre seis y doce años vivan juntos en la isla da que pensar. ¿Cómo se habría desarrollado la situación si solo hubieran sido chicas o un grupo mixto? ¿Por qué el autor eligió a los niños como protagonistas? ¿Y cómo surge la violencia cuando en realidad se presume la inocencia?
La novela de William Golding fue adaptada para televisión por Jack Thorne, conocido por obras tan aclamadas como “Adolescent”, “His Dark Materials” y “Enola Holmes”. El director fue Marc Munden, responsable, entre otras, de “La marca de Caín” y “Ayuda”. Ambos han recibido numerosos premios BAFTA. El conjunto está formado por más de 30 niños, muchos de los cuales están haciendo notables debuts actorales en la producción. La inquietante música original de la serie fue compuesta por Cristóbal Tapia de Veer, Hans Zimmer y Kara Talve. La novela “El señor de las moscas”, cuyo autor William Golding recibió el Premio Nobel de Literatura en 1983, sigue siendo una de las obras más leídas del currículo inglés en la actualidad.
La adaptación de la BBC logra reinventar las preguntas atemporales de la novela con imágenes sorprendentes y emocionalmente impactantes.
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