“Es maravilloso”, dice la señora que ya no tendrá que viajar a La Rochelle, a más de una hora en coche, donde vivía antes y donde tuvo que mantener al médico durante otros nueve años. Su pareja, de 70 años, ex osteópata, cuyo médico de cabecera se jubilará en unas semanas, está “muy aliviada” de haber podido figurar también en la lista.