Mientras que el miércoles por la tarde, en la costa de Florida, el rugido de los motores de la misión Artemis II marcaba el regreso de la humanidad a la Luna, a pocos kilómetros de distancia empezaba a escribirse un nuevo capítulo en la carrera espacial. Cuando pensamos en astronautas, la imagen es de cohetes y propulsores, pero detrás de eso se requiere imaginación e industria. Andrea Iervolino, el productor italiano que ya ha escalado las alturas de Hollywood, anunció la finalización del Consejo Asesor Espacial Global de Space 11, su creación más ambiciosa.
Fundada en 2011, Space 11 no es sólo una productora cinematográfica, sino un verdadero ecosistema que fusiona tecnología, infraestructura y entretenimiento. Hasta ahora, nada nuevo, excepto que el objetivo no son los hogares de los estadounidenses, sino la órbita. Para transformar la ciencia ficción en realidad operativa, Iervolino reunió a un equipo de veteranos que han dejado su huella en la historia de la exploración espacial.
De hecho, al frente del consejo científico está Scott Kelly, el astronauta que batió récords y el primer estadounidense que pasó casi un año entero a bordo de la Estación Espacial Internacional. Junto a él están James L. Green, ex científico jefe de la NASA que supervisó la misión a Marte, y Camille Wardrop Alleyne, figura clave en el desarrollo de la economía comercial en órbita. Finalmente, el puente entre las estrellas y la gran pantalla es Bert Ulrich, quien ha sido el hilo conductor entre la NASA y las producciones cinematográficas globales durante más de veinte años.
¿El objetivo? Llevar el cine más allá de las fronteras terrestres, donde nunca antes había estado. El proyecto se llama I See You y es un largometraje que consiste en filmar en condiciones reales de microgravedad. En definitiva, olvidémonos de los efectos especiales, lo que veremos en la gran pantalla será la verdad de lo que sucede en órbita, ofreciendo a los curiosos un realismo sin precedentes.
“Reunimos a personas que ayudaron a dar forma a la exploración moderna”, dijo Iervolino, enfatizando cómo esta estructura hace que los proyectos de Space 11 sean “visionarios pero prácticamente realizables”.
La visión es amplia: formatos multimedia, competiciones deportivas y contenidos diseñados para ser experimentados y producidos en el espacio, con el apoyo de ingenieros aeroespaciales. Si durante décadas el cine llevó al público a las estrellas sin dejar de estar anclado a la Tierra, hoy también podría ocurrir lo contrario.