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¿Ninguna “ley de pureza”?

Posibles sustancias extrañas en el café.


17 de marzo de 2026 – 9:36 amTiempo de lectura: 2 minutos

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Granos de café tostados: ¿Qué hay realmente en el café? (Fuente: Fabián Sommer/dpa/dpa-bilder)

En Alemania existe una estricta ley de pureza para la cerveza. Puede estar compuesto únicamente por agua, malta, lúpulo y levadura. Pero ¿qué pasa con el café?

Cualquiera que compre café en un supermercado o tienda de descuento supone inicialmente que el paquete contiene sólo granos de café molidos o enteros. Pero no tiene por qué ser así. Porque realmente no existe un requisito de pureza tan estricto para el café como para la cerveza. Por ello, algunas sustancias contaminantes están permitidas, según informan las oficinas de control alimentario y zoosanitario de Baden-Württemberg.

Según el Reglamento del Café, Café y Extractos de Achicoria (KaffeeV), el café o café tostado es “café verde tostado, sin moler ni molido, con un máximo de 50 g de agua por kg”. El café verde se refiere a las semillas sin tostar de plantas del género Coffea. Sin embargo, este debe estar libre de cáscaras de frutos y semillas.

Los productos que no cumplan estos requisitos no pueden denominarse “café”.

La definición de café parece que el paquete de café contiene sólo granos de café tostados, molidos o sin moler. Pero eso no es cierto. Porque el Reglamento sobre el café también permite las denominadas sustancias extrañas. Sin embargo, su cantidad está limitada a 2 gramos por kilogramo y, por tanto, es insignificante.

“El reglamento es, por tanto, una especie de ‘ley de pureza’”, explican los expertos en control de alimentos. Si dice café en el paquete, es posible que solo contenga café. Sin embargo, se tolera un pequeño porcentaje de sustancias extrañas inevitables. “La Asociación Alemana del Café también destaca esta norma: el café es ‘legalmente puro'”. Por tanto el café no debe diluirse con fibras vegetales o similares.

Sin embargo, el término sustancias extrañas no se refiere únicamente a sustancias contaminantes como pieles de frutas, huesos o trozos de madera. Algunas toxinas del moho (micotoxinas) también se toleran hasta cierto punto. Lo mismo ocurre con la acrilamida y el furano, que se producen durante el proceso de tostado. Sin embargo, los expertos en seguimiento alimentario señalan que estos valores están estrictamente vigilados y controlados.

Si un fabricante añade otros ingredientes a su mezcla, por ejemplo para darle un sabor más dulce o a nuez, debe indicarlo en el envase (lista de ingredientes). Esto es lo que establece la legislación general alimentaria. También se requiere etiquetado nutricional. En este caso el producto ya no puede llamarse café. En cambio, debe venderse como una “bebida que contiene café”.

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