Roma, 16 de febrero (askanews) – La reciente ola de mal tiempo que afectó duramente a Calabria, con lluvias torrenciales, desbordes de ríos, deslizamientos de tierra, inundaciones, tormentas en la costa del Mar Tirreno e intervenciones extraordinarias de los bomberos, ha dejado mucha ira, desesperación y daños. En Cassano allo Ionio, el río Crati se desbordó: “El agua nos entró, lo destruyó todo, nos cortó la electricidad, tenemos todos los muebles mojados, tenemos que tirarlo todo, la cocina, los dormitorios, destruyó todos nuestros electrodomésticos, tenemos un infierno en la casa”, dice un residente de Cassano.
“Estamos cansados y entristecidos, esperamos que alguien haga algo para evitar que esto vuelva a suceder”, añade.
Importantes problemas críticos se han registrado en muchas zonas de la región, con daños a las infraestructuras, una amenaza al ferrocarril en la zona de Cosentino y actividades de defensa del patrimonio histórico como el Parque Arqueológico de Sibari. Luigi Guaragna, presidente de la asociación Lacs Sibari:
“Desde el viernes por la tarde (13 de febrero, nota del editor) nos enfrentamos a esta catástrofe. La desembocadura del río Crati nos ha marcado para siempre. La furia del agua inundó las casas y ejerció presión sobre las personas, que tuvieron que huir por la noche, salvamos a todos. Ahora, los daños aún están por contar. Pedimos ayuda a las instituciones para que esta perla pueda resucitar lo antes posible.”