¡Prefiere decir basta! En un largo y sincero mensaje en su cuenta de Instagram, Destanee Aiava anunció que esta temporada 2026 será la última en el circuito de tenis. Una decisión que puede resultar sorprendente para una jugadora de apenas 25 años -celebrará su 26 cumpleaños el 10 de mayo-, pero que explica como una necesidad vital.
En su texto, la jugadora australiana de origen samoano compara el tenis con “un novio tóxico”. Una forma de explicar que el tenis ha canibalizado su vida desde que empezó, con tan solo 5 años, en las pistas del Casey Tennis Club.
“Toda mi vida la he dedicado al tenis”, explica. Muchas veces me he preguntado cómo habría sido mi vida si hubiera elegido otra cosa. »
”A veces seguí jugando porque sentí que me lo debía no sólo a mí mismo, sino a todos los que me ayudaron a lo largo de mi carrera, tratando de volver a donde (en papel) Tenía mi lugar, explica el ex jugador número 148 del mundo, que actualmente ocupa el puesto 258. Otras veces seguí porque tenía demasiado miedo de empezar de cero. O estaba aburrido. Tampoco sabía quién era fuera del tenis y cuál era mi verdadera pasión. Buscaba constantemente aquello que me diera paz en lugar de dolor. »
El tenis se había convertido en “un novio tóxico”
Una carrera precipitada, una ceguera, que se transformó en ira y odio ante los excesos cada vez más numerosos en el circuito.
“Quiero decir algo enorme vete a la mierda A todos los que en el mundo del tenis me han hecho sentir inferior alguna vez, escribe. A Vete a la mierdaa ustedes que permanecen escondidos detrás de sus pantallas en las redes sociales comentando mi cuerpo, mi carrera, o cualquier otra cosa. Vete a la mierda a este deporte que se esconde detrás de los valores llamados de clase y caballerosidad. »
E insistir, afirmar con contundencia que “detrás de las vestimentas blancas y de las tradiciones (tenis) esconden una cultura racista, misógina, homofóbica y hostil hacia cualquiera que se salga de lo establecido. »
Una confesión en la que no se olvida de agradecer a sus “fieles fans”, a sus “patrocinadores”, a su “familia y (sus) mejores amigos”, sin olvidar a su “compañero”, a sus “gatos” y “a todos los que han sido parte positiva de este camino de 21 años”.
“La vida no está hecha para vivirla en la miseria o a medias”, continúa. Mi objetivo final es poder despertar cada día y decir honestamente que amo lo que hago, lo cual creo que es una oportunidad que todos merecen tener. Siento que estoy muy por detrás de los demás, como si estuviera empezando desde cero. Yo también tengo miedo. Pero es mejor que vivir una vida que no me conviene, o estar rodeado de constantes comparaciones y perderme. »
Para “Des”, su apodo, estos próximos meses serán los últimos en el circuito profesional. La secuela promete estar todavía llena de incertidumbres pero ahora ella pretende ser la actriz principal. “No puedo esperar a dar el siguiente paso en mi vida, impulsado por un propósito, creatividad y pasión”, promete.