1762893724_wide__1300x731.webp

La autoridad de seguridad vial estadounidense NHTSA quiere investigar la tecnología de conducción autónoma de la empresa automovilística Tesla aún más de cerca de lo que ya se ha hecho. La razón son los datos de accidentes que sugieren que la tecnología puede tener problemas con poca visibilidad.

Tesla depende completamente de cámaras para la conducción autónoma en lugar de radares láser adicionales que escanean su entorno. Esto daría al grupo liderado por el multimillonario Elon Musk una importante ventaja de costes sobre la competencia. Sin embargo, muchos expertos llevan tiempo advirtiendo que las cámaras por sí solas no son lo suficientemente fiables porque pueden tener problemas en condiciones de visibilidad difíciles.

La NHTSA está estudiando dos versiones del sistema Tesla denominadas FSD (Full Self-Driving). Al contrario de lo que sugiere el nombre, actualmente se trata únicamente de un sistema de asistencia al conductor en el que los conductores deben mantener siempre el control de la situación del tráfico. El sistema debería detectar cuando las cámaras tienen problemas de visibilidad y alertar a los conductores. Sin embargo, en los incidentes examinados no hubo pruebas de que las cámaras estuvieran cegadas u obstruidas por partículas suspendidas en el aire. No hubo ninguna advertencia. Esto no habría dado a los conductores tiempo suficiente para reaccionar.

Este artículo seguirá actualizándose.

Referencia

About The Author