El tigre siberiano, también conocido como tigre de Amur, se muere de hambre. Desde el invierno pasado, el felino se acerca cada vez más a los pueblos debido a la falta de caza suficiente en los bosques. Primero atacó a los perros, antes de atacar a los hombres. En enero, un felino se llevó a un pescador, pocas semanas después de atacar a un guardabosques.
Según los expertos entrevistados por The Guardian, el número de incidentes entre tigres y humanos se ha multiplicado por diez con la propagación de la peste porcina africana. El virus llegado desde China ha diezmado la población de jabalíes de la región, fuente de alimento para los gatos. “Los tigres tienen hambre. Por eso vemos estos incidentes”, explica un especialista a los medios británicos.
Una especie en peligro de extinción en el centro de las cuestiones políticas
La conservación del tigre es un tema muy inflamable en Rusia. Vladimir Putin se comprometió a proteger la especie en 2008. Actualmente hay 750 individuos en estado salvaje, en comparación con apenas unos 40 en la década de 1940, estiman las autoridades. Datos cuestionados por las asociaciones.
Sobre todo porque en tiempos normales sólo se registran algunas muertes de tigres. Pero sólo entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, al menos 17 tigres murieron y 27 fueron capturados, según un análisis visto por The Guardian. “La gente quiere alertar al Gobierno, pero se niega a escuchar”, lamentan los expertos.
“La muerte de humanos durante los ataques de tigres de Amur es extremadamente rara”, dice Sergei Aramilev, director general del Centro del Tigre Siberiano, dirigido por el gobierno. “De 2010 a 2024, se registraron 20 ataques contra humanos, de los cuales 13 resultaron heridos y siete muertos. De estos 20 ataques, 18 fueron causados por humanos”, añade. No es suficiente para tranquilizar a los aldeanos, algunos de los cuales han compartido sus temores en las redes sociales, informa Kedr.