Una alianza para construir juntos 6.000 torres 5G. Se trata del acuerdo no vinculante anunciado ayer por Tim y Fastweb+Vodafone, que se materializará mediante la creación de una nueva sociedad -participada al 50%- entre los dos grupos de telecomunicaciones que, a través de esta operación, pretenden acelerar la difusión de las conexiones de banda ancha móvil a escala nacional, reduciendo al mismo tiempo los costes de construcción y mantenimiento de infraestructuras y creando una mayor competencia en el mercado. En última instancia, los dos grupos podrían abrir el capital a nuevos inversores y con la perspectiva de ofrecer también sus torres a otros operadores.
La noticia provocó una caída de las acciones de Inwit (-15,6% hasta 6,9 euros), el grupo que alberga las antenas de Tim y Fastweb+Vodafone en sus 25.000 torres. Por un lado, existe la perspectiva de un nuevo competidor en el que es su core business, no es casualidad que la española Cellnex también perdiera ayer un 7,4% en la Bolsa de Madrid. Por otro lado, detrás de la alianza entre Fastweb+Vodafone y Tim para construir infraestructuras hay al menos otro problema: la dura lucha entre los operadores de telecomunicaciones y los administradores de torres por una revisión a la baja de las tarifas pagadas por el uso de la infraestructura. Según se informa, se está llevando a cabo una negociación bastante intensa entre Fastweb+Vodafone e Inwit sobre un contrato de servicio que, según el primero, debería expirar en 2028 y, según el segundo, en 2038. También quisieran reducir las tarifas de uso de las torres. Pero círculos cercanos al grupo controlado por Swisscom niegan que se trate de una operación contra Inwit.
Fuentes del mercado explican, sin embargo, que si se llega a un acuerdo adecuado para todos, no se puede excluir que el proyecto de construcción de nuevas torres se reduzca o incluso se abandone.
ya que se trata de un acuerdo no vinculante. No es casualidad que JP Morgan y Citi vean la operación sobre todo como una palanca de negociación. Intermonte destaca las ventajas estructurales en términos de costes, rendimiento y sostenibilidad del 5G.