Roma retrocede en el tiempo. Via della Pilotta, en el corazón de la Ciudad Eterna, está en marcha el rodaje de Santo Subito, la nueva película que narra el complejo camino hacia la canonización de Juan Pablo II y su santificación. Las escenas filmadas y que intrigaron a romanos y turistas tienen un fuerte valor simbólico: ante las cámaras, un grupo de cardenales recrea los momentos inmediatamente posteriores al cónclave de 1978, que celebraba la elección del pontífice polaco. Entre aplausos, abrazos y miradas llenas de emoción, la secuencia transmite la atmósfera de un acontecimiento destinado a marcar la historia de la Iglesia, con la llegada del primer Papa no italiano después de más de cuatro siglos.
Santo Subito es un thriller ambientado en el Vaticano en el que Mark Ruffalo interpreta a un sacerdote investigador encargado de una delicada investigación sobre la santificación de Juan Pablo II. La película no se limita a la recreación histórica. La historia comienza el 2 de abril de 2005, día de la muerte de Karol Wojtyla, que conmocionó profundamente al mundo católico. El protagonista es el padre Joseph Murolo, un sacerdote estadounidense llamado al Vaticano para desempeñar un papel delicado: el de “abogado del diablo”, encargado de investigar la vida del pontífice y comprobar que nada puede impedir su canonización.
A través de una serie de entrevistas con testigos, colaboradores y personajes que han permanecido en la sombra, Murolo se adentra en un camino cada vez más complejo, donde la verdad y la fe se entrelazan. Una investigación que rápidamente se convierte en un viaje interior, capaz de cuestionar las propias creencias.