El sprint final está en marcha. Y parece ocupado, musculoso y ventoso. Incluso incierto. Lanzado el 15 de diciembre para realizar la vuelta al mundo tripulada récord, el “Sodebo Ultim” podría, dependiendo de la ruta, completar su viaje el domingo. Para ganar el Trofeo Julio Verne, el desafío náutico creado hace casi medio siglo sobre todo por Florence Arthaud, Olivier de Kersauson y Titouan Lamazou, para que las regatas en alta mar mantengan un espacio de libertad (salimos cuando queremos, en el barco que queremos), deberán cruzar la línea de meta, entre Ouessant y Cap Lizard, antes de las 20.31 horas.
Sobre el papel, borrar la huella del “Idec Sport” que en 2017 había alcanzado los 40 días, 23 horas, 30 minutos y 30 segundos no es insuperable. Más aún desde que, a primera hora de la mañana del lunes, “Sodebo” cruzó el ecuador, último punto de referencia de la ruta, 21 horas antes de la marca “Idec”, dirigida en ese momento por Francis Joyon.