Permanecer en la Ligue 1 es a veces un milagro. Este sábado el Paris FC no se alejó mucho de su equipo. Abrumados, sin inspiración y asfixiados por el Toulouse, los parisinos mantuvieron los tres puntos hasta los últimos instantes del partido y el empate de Julian Vignolo en un saque de esquina (87º). Liderando con el primer gol de Marshall Munetsi en la única oportunidad del partido, el PFC estuvo a punto de lograr un control perfecto, pero continuó su racha de seis partidos sin ganar.
Si el empate llega tarde, el resultado es lógico e incluso halagador para París. Porque en ausencia de Maxime López y Adama Camara, dos elementos importantes del centro del campo de Stéphane Gilli suspendidos para este partido, el PFC nunca ha logrado producir su fútbol. Aquel a quien le encanta tener la posesión del balón para buscar tranquilamente una oportunidad se lo privó un Toulouse sediento de victorias y siempre en la carrera por una plaza europea.
Una imagen ilustra perfectamente la falta de ideas de los parisinos. Al acercarse el final del primer tiempo, Ilan Kebbal, Pierre Lees-Melou y Stéphane Gilli intercambiaron tensas palabras al margen. Un desacuerdo que refleja las dudas que reinan entre los trabajadores desde hace varias semanas y los decepcionantes resultados. “Si queremos salvarnos, conservarnos, será con un estado de ánimo impecable y todos juntos”, afirmó el primero en la rueda de prensa previa al partido.
París sufrió sin colapsar
El inicio del partido para los parisinos, sin embargo, no estuvo a la altura de las expectativas, al igual que la línea ofensiva fantasmal formada por Ikone, Kebbal e Immobile. Al contrario, las oportunidades eran numerosas y reales. Pape Demba Diop, bien bloqueado por la zurda de un excepcional Kevin Trapp (6º), y Dayann Methalie, cuyo gol fue rechazado por fuera de juego por Santiago Hidalgo al inicio de la acción (23º), podrían o deberían haber abierto el marcador para Toulouse. Al igual que Charlie Cresswell (15.º) y Yann Gboho (50.º).
El realismo, sin embargo, estuvo del lado del club capitalino. Tras una breve recuperación dentro de la defensa parisina, Alimani Gori aprovechó los espacios dejados por el Toulouse para encontrar al mariscal Munetsi en el área. Una primera fase construida y completada gracias a la compostura del ex Rémois, que remató con el pie derecho (39º). Ante su banquillo, Stéphane Gilli no celebró, consciente de que el primer periodo de su rebaño no fue satisfactorio.
45 minutos después, el técnico francés ya no sonreía. Si sus jugadores se mostraron muy solidarios bloqueando la mayoría de los ataques contrarios (18 tiros en total), cedieron al final del partido cuando Julián Vignolo sacó un córner desviado por Hidalgo en el segundo palo. Con un pequeño punto acumulado, el Paris FC se sitúa ahora seis puntos por delante del Auxerre, en la carrera por los play-offs y que se enfrentará al Rennes el domingo. Un mal menor.